¿Te sientes mal cuando alguien te hace una crítica?
Durante la infancia, a través de la educación recibida, aprendemos que si hacemos algo mal no seremos aceptadas y es así como interiorizamos que cometer un error o no adaptarse a lo que nos impone la sociedad es negativo, sobre todo a través de nuestras figuras referentes, personas influyentes o a las que admiramos como nuestras madres y padres, personas tutoras, cuidadoras o educadoras y así, intentamos agradar escondiendo nuestros errores o mostrando lo que quieren ver en nosotras para ser aceptadas o sentirnos queridas, así, vamos adoptando una actitud de respuesta a la crítica a la defensiva, rechazándola, así como conflictos en la comunicación y en las relaciones.
Cometer errores y recibir una crítica constructiva o bien intencionada, además de ser natural, nos enseña, nos presta la oportunidad de observarnos, cambiar, evolucionar y obtener mejores resultados. Nos muestra cómo nos relacionamos con nosotras mismas, el nivel de exigencia que nos imponemos, lo permisivas que somos, nuestro diálogo interno, nuestro nivel de confianza, etc.
Esconder nuestros errores, además de ser una actitud infantil, es una fantasía, puesto que, en algún momento, son inevitables.
Las críticas, así como en la infancia nos afectaban con más o menos intensidad dependiendo de quien las recibiéramos sin elección, en la edad adulta, desde la autobservación, y responsabilidad sí tenemos la opción de elegir en qué grado, cómo y de quién nos afecten.
Toda acción tiene una intención positiva, aunque a veces nos cueste entenderlo, por lo que cuando una persona hace una crítica es porque desde su mapa mental, cree que puede mejorar lo que se está tratando o algún aspecto sobre ello, aunque lo recibamos negativamente. Lo que es correcto para una persona, no lo es para otra, lo que ve una, no lo ve la otra, por lo que puede resultarte enriquecedor escucharle.
¿Cómo sueles reaccionar tú ante la crítica?, ¿reaccionas igual independientemente de quién la recibas?, ¿hay alguna crítica o comentario, que se te repita?
Aceptar y abordar de forma constructiva las críticas para ponerlas a tu servicio:
• Aceptar que cometemos errores, nos ayuda a poder recibir una crítica.
• Si la crítica viene de una persona a la que le importamos, que nos quiere, familiares, amistades, probablemente lo que está intentando es ayudarnos y procurar por nuestro bienestar, por lo que raramente su comentario será malintencionado, antes de reaccionar, ponle atención.
Si es alguien con quien no hay una relación muy estrecha o confianza, ¿realmente necesitas la aceptación o aprobación de esta persona?
• Antes de reaccionar negativamente, pregúntate «¿estoy respondiendo yo como adulta o es mi niña herida que está necesitando justificarse para agradar y ser aceptada?» Quizás no sea fácil desprenderse de una creencia interiorizada durante muchos años.
Si quieres mejorar la comunicación al recibir críticas, obtener cambios y mejores resultados, debes soltar creencias adquiridas en la niñez y tomar la responsabilidad en el presente para poder observar y no repetir las mismas actitudes y respuestas. Si continuamos haciendo lo mismo, obtendremos los mismos resultados y continuaremos escuchando las mismas críticas o comentarios que nos incomodan.
• Escuchar para entender, no para contestar. Cuando nos ponemos a la defensiva, automáticamente antes de dejar terminar de hablar a alguien, ya estamos pensando en lo que vamos a contestar a modo de justificación por lo que nos perdemos el mensaje que puede resultar de utilidad, además de crear conflicto en la relación y comunicación.
• Es necesario un mínimo de capacidad de autocrítica. ¿Qué parte de responsabilidad tengo yo en lo que se me está diciendo?, ¿qué hay de mí en esto?
Por lo tanto:
• Autobservación para identificar la voz interna al recibir una crítica (la voz de figuras referentes). Creencias adquiridas.
• Responsabilidad
• Aceptación
• Autocrítica
• Reconocer que, en la crítica, hay una intención positiva
• Tomarlas como una oportunidad de cambio
• Aceptar que percibimos las situaciones de forma diferente según nuestro mapa mental.
• Soltar la necesidad de aceptación, de demostrar.







