La aceptación
En la aceptación hay movimiento, acción, buscamos nuevas posibilidades y alternativas, nos lleva a avanzar, a seguir andando, aceptar nos hace más flexibles.
En la aceptación hay movimiento, acción, buscamos nuevas posibilidades y alternativas, nos lleva a avanzar, a seguir andando, aceptar nos hace más flexibles.
Escuchar la palabra cáncer puede asustar, más aún, hablar de ello con una persona cercana en el momento en que se presenta. Sentimos que queremos ayudar y a veces, no sabemos cómo ni qué decir y/o hacer.
Hay todo tipo de miedos y fobias, miedo a salir, a las arañas, miedo a las palomas, a volar, a los lugares cerrados… Por mucho que el miedo de alguien nos parezca de lo más insignificante, ninguno lo es, puesto que para la persona que la sufre puede llegar a ser realmente paralizante.
El sufrimiento se produce ante la no aceptación, ante la lucha para cambiar el que estamos viviendo. Es un intenso desgaste de energía y también nos enferma pudiendo desencadenar en depresión.
Cuanto más te conozcas a tú misma, cuántas más herramientas de autoespaldarazo aprendas, más consciente estarás, más capacitada, más empoderada, menos dependiente y por tanto con más bienestar.
Percibimos la información del exterior mediante estímulos, imágenes o sensaciones y de aquí hacemos interpretaciones sobre las experiencias, que no de la realidad.
Actualmente, pasamos más tiempo mirando la pantalla de un móvil que mirándonos a los ojos y escuchándonos plenamente con todos los sentidos puestos en ello
Cuando nos encontramos ante una persona que ha sufrido una pérdida importante en su vida, en duelo, nos surgen infinidad de dudas y miedos acerca de cómo acompañarle en su proceso y dolor.
Las palabras tienen efectos psicológicos, el poder de herir o también una palabra amable puede resultar un bálsamo.
Interiorizamos que cometer un error o no adaptarse al que nos impone la sociedad es negativo …